GOLIAT

Hay nombres que marcan y definen. Uno no puede hacerse llamar Golíat y luego componer música para acompañar gifs de gatitos. Como el gigante guerrero filisteo de quien toman su identidad, el duo de Mataró es capaz de arrasar con todo lo que se les ponga por delante. Guitarra y batería que suenan a sangre, sudor y bilis, y que adquieren unas cotas de intensidad y furia espectaculares en directo. Es encima de un escenario donde demuestran todo su potencial, y así lo saben ya en países como el Reino Unido, Francia e Italia. Pero sus discos también saben capturar toda esta energía desatada. El EP homónimo Golíat (2010) y un splits compartido con Dead in Montana (2012) son hasta ahora sus únicas referencias, que dejan sentir el latido de estos dos instrumentistas indómitos, amantes de las melodías obsesivas de envoltorio espeso y llenas de nervio. Tras una pequeña pausa, vuelven este 2015 con las baterías cargadas, preparados para lanzar una nueva referencia discográfica que refleje el sonido actualizado de la banda y les permita regresar a su hábitat natural: una buena sala de conciertos.